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miércoles, 6 de julio de 2022

julio 06, 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 324

Capítulo 324. Isha (24)


Primero puso un tabaco en su boca. Un calor residual seguía ardiendo en su interior. Estaba tan excitado que tenía que luchar contra el impulso de hacer algo.

Fumó rápidamente para calmar su naturaleza ferviente. Después de tranquilizarse un poco agarró una toalla. Primero la mojó con agua antes de limpiar el cuerpo de la Princesa que estaba lleno de fluidos. 

Fumar tabacos mientras cuidaba a la Princesa fue una excelente elección. Porque cuando veía su cuerpo desnudo, su virilidad se volvía a endurecer.

Si no controlaba sus instintos en este momento se podría considerar una verdadera bestia. Ishakan se contuvo recuperando un poco de la paciencia que había perdido.

Cubrió a la Princesa limpia con una manta. Entonces miró a la Princesa colocándose otro tabaco en la boca. La Princesa estaba durmiendo plácidamente. Ishakan sonrió.

Impulsivamente besó su frente. Luego su nariz y sus mejillas.

Su esencia seguía siendo la de una bestia aunque tenía una apariencia humana. Después de marcar su territorio fiel a sus instintos, Ishakan mostró una expresión de satisfacción.

Ishakan acercó su cara a su cuello para olerlo. Su piel sudorosa emanaba un leve aroma a flores. Probablemente se trataba del perfume que se utilizaba en el palacio real.

Recordó que aunque usaran el mismo perfume en cada persona olería diferente debido a su olor corporal. Ishakan tenía un sentido del olfato sensible como todos los Kurkan, por lo que podía distinguir el aroma único de la Princesa. Le encantaba su aroma.

Frotó suavemente su clavícula con la nariz antes de retirar la cara. Afortunadamente se dio cuenta de que se estaba comportando como un pervertido. Había llegado el momento de actuar como una persona normal. 

Sin embargo, aunque intentaba levantar la cabeza, su mirada se movía hacia la Princesa como si estuviera poseído. Mirando sus pequeños labios, de repente se dio cuenta que le gustaría que lo llamara por su nombre. No se habían llamado por sus nombres ni una sola vez desde que se reencontraron.

Entonces la llamó por su nombre.

"Leah."

Se sintió agradable pronunciar su nombre. Quería que ella también pronunciara su nombre, pero aún no era el momento adecuado. De todos modos solo necesitaba tener paciencia. Pronto le revelaría con orgullo su nombre.

Ishakan la llamó por su nombre varias veces como si estuviera tarareando, pasando su mano por su cabello plateado.

"Leah, Leah..."

Esperaba llevar a Leah al desierto. Ella sería mucho más feliz de lo que ha sido en Estia. Ishakan ahora podía darle todo lo que ella quisiera. Riqueza, poder y libertad.

Consideró que todo estaba progresando bien. Pero las expectativas de Ishakan estaban completamente equivocadas. Porque no era la libertad lo que la Princesa de Estia quería.

***

Una vez que Leah regresó al palacio, Ishakan se sentó junto a la ventana. Observó el cielo que se iluminaba poco a poco mientras jugueteaba con las monedas de oro que ella le había dejado. Finalmente el sol salió por completo.

Las colillas de los tabacos estaban amontonadas en el cenicero. Pero sus emociones no desaparecieron aunque se había fumado todos los tabacos que tenía.

"......"

Ishakan suspiró. Sabía que esas emociones no se solucionarían de ese modo.

***

Caminando por las calles nocturnas de Estia, se dirigió al palacio real de Estia. Pensó en la Princesa sentando en una rama alta con vista hacia el palacio real. Cuando le había preguntado si quería huir, ella le respondió con los ojos oscurecidos.

Quiero... morir.

Su ira aumentaba cuanto más recordaba sus apagados ojos púrpuras. De repente quiso verla. Una amarga sonrisa apareció en sus labios. Ishakan suspiró con la espalda apoyada en el tronco del árbol.

Le estaba dando mucha importancia. Ciertamente no se sentía así antes de que viniera a Estia. Las emociones que no podía reconocer seguían creciendo.

Pero no le molestaba. Más bien le gustaba. Sintió un cosquilleo en el corazón, como si hubiera sido rozado suavemente por una pluma.

Ishakan llegó a una conclusión. Él le devolvería su brillo a Leah. Contemplando el tenue palacio real iluminado por la luz de la luna, Ishakan murmuró la etiqueta que había aprendido hace tiempo.

"Que la luz brille sobre Estia."

Esto apenas estaba comenzando.
julio 06, 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 323

Capítulo 323. Isha (23)


Ishakan no permitía que sus instintos dominaran sobre su razón. Por lo que intentó mantener su mente lúcida.

Sin embargo, poco a poco su razón pasó a segundo plano. No esperaba perder el control por el pl@cer del cuerpo, sino por el pl@cer del asesinato.

Ishakan se calentaba cuanto más se mezclaban sus cuerpos, casi como si estuviera prendido en fuego. No sabía cómo extinguirlo. Trató de no actuar con demasiada brusquedad, pero no fue fácil.

Honestamente la Princesa tenía un poco de culpa. Sus g3midos fueron los culpables de que terminara de desaparecer su racionalidad.

También el cuerpo de la Princesa le provocaba intensos deseos. No pudo soportar escuchar sus gemidos mientras la p3netraba. Al final ey@culó prematuramente.

Ella se apartó con sus extremidades debilitadas.

Sus rígidos p3z0nes llamaron su atención. Estaban rojos porque lo había estado estimulando. Podría eyacular durante todo el día sólo mirando sus sen0s.

"Hmm..."

La Princesa que respiraba con dificultad, miraba a Ishakan con los ojos llorosos. Su mirada solo hizo que la situación empeorara.

Su virilidad medio despierta se levantó de repente. La Princesa quiso huir despavorida al mirar su virilidad endurecida. Pero sus movimientos fueron más insignificantes que los de una tortuga. Ishakan sonrió sujetándola de la cintura.

"¿Quieres hacerlo de espalda?"

Aunque no había luna llena, parecía que estaba en celo. Le gustaría tener al menos una semana con la Princesa para calmar su l!bido.

El s3xo no terminaría en este punto. El pl@cer que estaban experimentando incluso provocaba que la Princesa g!miera como una bestia. La inocente Princesa comenzó a mover la cintura embriaga por el placer.

Exhalaban calientes respiraciones mientras su virilidad la penetraba profundamente. Ishakan quería llegar más profundo, aunque sabía que no era posible. Tener s3xo con la Princesa hasta que su vientre plano estuviera abultado s3men.

Observó su cuello con la conciencia borrosa. Ishakan lo mordió instintivamente, sólo se retiró antes de que brotara sangre. Entonces besó su cuello varias veces.

Ishakan la p3netró frenéticamente apretando los dientes con tanta fuerza que los músculos de su mandíbula se tensaron.

"Ahhhh..."

La Princesa alcanzó el cl!m@x sacudiendo sus extremidades. Sus paredes v@g!nales apretaron con fuerza. La abrazó mientras ella gemía fuertemente por la abrumadora sensación de pl@cer. Los músculos de sus muslos se contrajeron.

"Ahh, ahhh..."

Fue un cl!m@x bastante largo. Ishakan ey@culó dentro de ella. Con unos leves movimientos de cintura, vertió hasta la última gota de s3m3n.

El fuego que estaba calentando su cuerpo disminuyó un poco. Respiró profundamente mirando a la Princesa. Se había desmayado.

"Haa."

Ishakan suspiró. Se lamió los labios con la lengua porque tenía una sed insaciable. Pensó mientras barría con su mano su cabello sudado.

No quería ser demasiado brusco… sobre todo porque fue su primera vez.

Fue un milagro que el s3xo hubiera terminado en este punto. Cuando Ishakan vio a la Princesa con marcas por todo el cuerpo, su virilidad se levantó de nuevo. Intentó todo para enfriarlo, pero nada surtió efecto. No tuvo más remedio que aliviarse m@sturb@ndose.

Su virilidad mojada por múltiples fluidos, estaba resbaladiza. Dejó escapar un gemido reprimido mientras frotaba con su mano su virilidad. Solo después de expulsar su s3m3n nuevamente se sintió al menos un poco satisfecho.

Pero al observar a la Princesa nuevamente el calor de su cuerpo aumentó. En ese momento alguien llamó a la puerta con cautela.

"Ishakan."

Preguntó Haban con voz inquieta desde afuera.

"¿La Princesa... está viva?"

Ishakan barrió su cara con la mano. No resultaba extraño que Haban estuviera estupefacto, puesto que Ishakan no había mostrado gran interés en este tipo de cosas hasta ahora.

De hecho, Ishakan no podía creer lo que había sucedido. Recogió la manta que estaba en el suelo para cubrir cuidadosamente el cuerpo de la Princesa para que Haban no lo viera.

"Trae agua y toallas. Puros también."

"Está bien..."

Haban regresó pronto con varias cosas. Cuando entró en la habitación se sobresaltó al mirar a Ishakan. Fue porque sus ojos dorados brillaban intensamente. Haban quería comprobar si la princesa estaba muerta, pero Ishakan lo echó de inmediato.

lunes, 4 de julio de 2022

julio 04, 2022

La Emperatriz Se Volvió A Casar - Capítulo 406

La Emperatriz Divorciada - Capítulo 406. La Desesperación De Sovieshu (2)



El Duque Elgy, que notó su desconfianza, sonrió levemente.

"Esta será la primera y última vez que las ayude, después de esto no volveremos a relacionarnos."

"Eso no responde a la pregunta de por qué nos ayudas."

El Duque Elgy habló con voz suave, pero fría.

"No te forcé a aceptar mi ayuda. Si no la quieres, puedes rechazarla e irte. No necesito convencerte."

Sonaba desagradable, pero era cierto. La Vizcondesa Verdi tuvo que decidir entre asumir el riesgo con su ayuda o dejar a Glorym en manos de Sovieshu.

Fue su elección venir hasta aquí por la propuesta del Duque Elgy. Lo hizo para proteger a la preciosa bebé que había cuidado desde su nacimiento.

"Parece que te has decidido."

"Ahora no es momento de quedarse de brazos cruzados."

La Vizcondesa Verdi, que habló con firmeza, abrazó más fuerte a la bebé como si tratara de protegerla.

El Duque Elgy murmuró mientras veía a la bebé dormir plácidamente en medio de la lluvia intensa.

"La bebé se parece tanto a Rashta que me preocupa."

La Vizcondesa Verdi se apresuró a cubrir la cabeza de Glorym con la manta.

Eso era también lo que más le preocupaba.

La bebé se parecía demasiado a Rashta. Hasta el punto de que cualquiera que conociera el rostro de Rashta podría verlo reflejado en ella.

El Duque Elgy suspiró brevemente y bajó del carruaje. Su sirviente, que le esperaba fuera, abrió rápidamente el paraguas y lo levantó sobre su cabeza.

Después de que miró una última vez a la princesa y a la Vizcondesa Verdi, el Duque Elgy le aconsejó,

"El Emperador Sovieshu podría estar detrás de ti, así que será mejor darse prisa. De seguro no será bueno si te encuentra."

***

Sovieshu suspiró mientras miraba las cartas de varios países cercanos en su escritorio y se reclinó contra el respaldo de la silla.

Habían pasado unos días desde que la posición de emperatriz quedó vacante, y ya empezaban a surgir opiniones de que debía aceptar una nueva emperatriz.

Este era el alcance de momento, pero Sovieshu sabía que las opiniones se harían más intensas con el paso del tiempo.

Sovieshu volvió a suspirar. No quería a nadie a su lado por un tiempo. No sólo por los divorcios sucesivos, sino también por la maldición de Rashta.

En la Corte Suprema, Rashta gritó con todas sus fuerzas que Sovieshu era un hombre castrado.

Pocas personas creerían por completo sus palabras maliciosas. La mayoría pensaba que era el último movimiento desesperado de Rashta, mientras que unos pocos sólo lo consideraban una posibilidad.

Pero si Sovieshu se casara por tercera vez, la historia sería diferente. Todos estarían atentos a si Sovieshu tendría un hijo con la tercera emperatriz. Sólo de pensarlo le resultaba extenuante.

Cuanto más lo pensaba, más sentía un dolor punzante en un costado del abdomen. Al final, Sovieshu llamó al médico del palacio.

"¿Se encuentra bien, Su Majestad?"

"Siento un dolor punzante alrededor del abdomen."

"Necesita despejar la mente, Su Majestad."

Cuando el médico del palacio le dio la medicina, Sovieshu la tomó de inmediato y salió de la oficina.

Deambuló lentamente por el palacio principal mientras intentaba suprimir su mente abrumada.

Pero sin importar a dónde fuera, la tristeza era insoportable porque no dejaba de recordar los viejos tiempos.

Incluso fue muy difícil ver a Navier volver a casarse frente a sus ojos, pero pudo soportarlo por Glorym. Centró su mente en el bebé que pronto nacería.

Sin embargo, ahora que el bebé se había ido, también lo había hecho su paz mental. Sentía que estaba solo en medio de una fuerte ventisca.

'La Vizcondesa Verdi debe haber huido a salvo.'

Lo que se sabía en el exterior era que Glorym estaba encerrada en la torre al otro lado de Rashta. Sovieshu se quedó aturdido por un momento, recordando a la niña que no volvería a ver en el resto de su vida, luego sacudió la cabeza y se alejó por el pasillo.

Deambular sin hacer nada lo abrumó aún más, así que se dirigió de vuelta a su oficina.

Sin embargo, el Marqués Karl estaba parado frente a su oficina con una expresión muy incómoda, y a su lado había un hombre de cabello negro que nunca había visto antes.

"¿Qué ocurre?"

Cuando Sovieshu preguntó al acercarse, el Marqués Karl se inclinó cortésmente y señaló al hombre de cabello negro.

"Su Majestad, soy un enviado del Imperio Occidental. He venido con un mensaje urgente."

Sovieshu frunció el ceño.

"¿Un enviado?"

"Me llamo Crow, Su Majestad. Esta es la primera vez que le saludo."

{Nota: Crow = Cuervo.}

El hombre de cabello negro se veía demasiado sencillo para haber venido como enviado. Ni siquiera tenía compañía.

Pero si fuera un enviado falso, el Marqués Karl no lo habría traído aquí.

"¿A qué ha venido?"

Sovieshu preguntó un poco ansioso. Dado que ha recibido cartas y delegaciones de otros países una tras otra, no era extraño que un enviado del Imperio Occidental viniera en este momento.

'¿Pero por qué me siento tan ansioso?' Si fuera un simple enviado que expresaría el apoyo del Imperio Occidental, no habría venido con un mensaje urgente.

"Su Majestad, la Emperatriz Navier del Imperio Occidental fue atacada."

Sus palabras fueron como si un rayo hubiera caído, Sovieshu no pudo decir nada por un momento.

¿Atacada...? Atacada... Atacada.

"¿Qué quieres decir con atacada?"

Cuando Sovieshu preguntó asustado, tras entender finalmente sus palabras, el enviado de cabello negro respondió con dificultad.

"Exactamente eso. Un hombre que guardaba rencor al Emperador Heinley se lanzó deliberadamente sobre la Emperatriz Navier desde el techo del palacio."

El Marqués Karl miró al enviado con la boca abierta mientras que Sovieshu sacudió la cabeza por reflejo.

'No puede ser. No puede ser.'

Entonces Evely vino a su mente. Evely era una maga sanadora extremadamente rara y valiosa.

"Si es Evely... espera, ¿en qué estado se encuentra? No me digas que...'

"¿Murió?"

La voz de Sovieshu tembló como la de una oveja.

"No."

El enviado de cabello negro se apresuró a responder.

"Está viva. Pero sigue en coma..."

"Hay una maga en nuestro país que puede usar magia curativa. La Emperatriz Navier la patrocinó mientras estuvo aquí, así que puede ir al Imperio Occidental a ayudarla."

Antes de que el enviado pudiera solicitar la ayuda de una maga llamada 'Evely', Sovieshu se adelantó y dijo,

"Marqués Karl. Busca a Evely y cuéntale la situación en el camino."

Después de dar instrucciones rápidamente al Marqués Karl, Sovieshu ordenó al Conde Pirnu en su oficina que preparara el carruaje y los caballos más rápidos.

En tres horas, la delegación que partiría al Imperio Occidental estaba lista. Esta incluía a Evely, que se encargaría del tratamiento, a caballeros en previsión de posibles ataques, a funcionarios para entender el contexto del incidente y a una persona que volvería al Imperio Oriental antes que Evely para informar de la situación.

Debido a la necesidad de partir lo antes posible, sólo había un carruaje y no se podía llevar mucho equipaje. Todos tenían una relación cercana con Navier, por lo que terminaron sus preparativos a toda prisa y subieron al carruaje.

"Navier..."

Sovieshu mencionó su nombre dolorosamente mientras observaba por la ventana el carruaje en la distancia.

"Navier, qué te pasó..."

Todo sucedió tan rápido que su mente aún lo estaba asimilando. De repente, Sovieshu sintió un fuerte dolor en el pecho, por lo que apretó el puño y apoyó la cabeza en el marco de la ventana.

***
julio 04, 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 322

Capítulo 322. Isha (22)


La Princesa no sabía cómo reaccionar a cada toque de Ishakan. Se sobresaltaba por la mínima sensación pl@centera, actuaba como si no estuviera acostumbrada a ello.

Sus inocentes reacciones le daban curiosidad pero también satisfacción. Una risa se escapó de sus labios. Fue porque se preguntó qué tan malos fueron los hombres con quienes había tenido s3xo la Princesa. Estaba claro que ellos no la habían satisfecho adecuadamente.

No lo entendía. Como esos hombres pudieron desperdiciar una noche con la Princesa. Incluso con sólo mirar cómo sus pálidas mejillas se sonrojaban, bastaba para querer hacer que ella gimiera de pl@cer.

Después de acariciar su ropa interior, metió la mano adentro. Introdujo su dedo medio en su húmeda cavidad. Ella se estremeció con el movimiento de su dedo.

Pronto Ishakan introdujo dos dedos más en su cavidad mientras los movía rápidamente. Sus paredes v@g!nales estaban apretadas, como si fueran a morder su dedo. Las venas del dorso de su mano sobresalían.

"¡Hmm, esto es extraño...!"

La Princesa estaba siendo llevada al cl!m@x poco a poco. Miró su rostro detalladamente con sus ojos dorados. Su ojos estaban embriagados de pl@cer, su lengua estaba al descubierto porque tenía los labios abiertos, su aliento estaba caliente…

Pero la Princesa no se dio cuenta de su observación descarada. Si ella lo hubiera sabido se hubiera tapado el rostro con las manos. Pero estaba demasiado ocupada intentando controlar el pl@cer abrumador. No estaba para preocuparse por eso.

"Por favor... despacio... hmmm..."

Ella abrazó a Ishakan con su pequeño cuerpo. Los temblorosos dedos de su mano le arañaron la espalda. La Princesa alcanzó el clímax revelando abiertamente el pl@cer que estaba sintiendo.

"Ahhh..."

La Princesa gimió olvidando contenerse. En sus ojos llorosos había una mezcla de placer y miedo, porque nunca había experimentado estas emociones.

Ishakan terminó de desnudar completamente a la avergonzada Princesa. Su zona ínt!ma no tenía vello, así que incluso podía observar claramente su cl!t0ris. Su impaciencia aumentó mirando su húmeda piel rosada. Más aún porque ya la había probado con sus dedos.

Después de quitarse el pantalón, frotó su virilidad entre sus muslos. La Princesa abrió los labios sorprendida. Sus ojos se quedaron fijos en su virilidad. La Princesa dijo con miedo.

"No va a entrar... eso, eso no es posible..."

"Hay que probarlo."

La virilidad de Ishakan se podía considerar especialmente grande incluso entre los Kurkan. Por supuesto, sería difícil para la Princesa soportarlo con su pequeño cuerpo.

Ishakan acarició a la Princesa hasta que se calmó. Entonces introdujo su gl@nde en su cavidad. Tan pronto como eso sucedió, ella soltó involuntariamente un gemido.

Su húmedo interior estaba muy estrecho. Sólo había introducido su gl@nde, pero las paredes v@g!nales apretaban tanto que parecía que le cortarían su virilidad.

"Aprieta... demasiado..."

Introdujo lentamente su virilidad aferrándose a la razón para no descontrolarse. Apenas lo introdujo completamente, observó a la Princesa. Ella parecía un poco fuera de sí.

Entonces bajó su mirada hacia la zona ínt!ma. Sangre había salido de su v@g!na. Recobró los sentidos como si su cuerpo hubiera sido rociado con agua fría.

"......"

Una pregunta le vino a la mente en el momento en que vio la sangre.

¿Por qué?

Había asumido que no se trataba de su primera vez. Creía que ella había vivido de forma promiscua por contratar un g!g0ló. Pensó que había tenido s3xo sin amor durante innumerables noches. Pero podría haberse equivocado.

El sentimiento de culpa por haber sido brusco en la primera experiencia de la Princesa se apoderó de la mente. Pero fue seguido inmediatamente por una vaga satisfacción. 

Nunca imaginó que esto lo complacería. Eran deseos que solían albergar los jóvenes. Ishakan tenía que admitirlo. Se volvió débil ante la Princesa.

El deleite le hizo perder la razón.
julio 04, 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 321

Capítulo 321. Isha (21)


El recuerdo de aquel día en que pudo escapar de los traficantes de esclavos era preciado para Ishakan. Lo atesoró en un rincón de su mente como si fuera la joya más preciada.

Por eso pensaba que también sería un recuerdo importante para la Princesa. En ese entonces ellos compartieron emociones que no podían explicarse con palabras.

Pero todo fue una ilusión. Los recuerdos de ese día sólo fueron preciados para Ishakan. Darse cuenta de ello fue amargo.

Probablemente ni siquiera fue un suceso importante.

La Princesa había salvado a numerosos esclavos. Era normal que no recordara a Ishakan. Pero su corazón no podía aceptarlo aunque su cabeza lo entendía perfectamente. Esperaba que ella lo recordara de una manera especial.

Una extraña sensación de decepción lo invadió. Durante un momento innumerables pensamientos pasaron por su mente. Afortunadamente no reveló nada en su exterior.

Observó con detenimiento a la Princesa calmando su mente. A pesar de que anteriormente se había escabullido en el palacio real de Estia para observar a la Princesa, siempre lo hizo desde la distancia. No la había visto tan cerca desde su encuentro en el pasado.

La blanca Princesa seguía siendo hermosa. Cuando comenzó a reflexionar sobre su primer encuentro, las emociones que reprimió salieron con facilidad. Una sonrisa apareció de repente en su rostro por sus emociones desbordadas.

El plan original consistía en llevarla a un lugar tranquilo para hablar. Después de que conversaran sobre el pasado, le daría la oportunidad de volar libremente fuera de Estia.

Pero en este punto todo se había torcido. Después de todo, lo que la Princesa quería era un hombre para tener s3xo. No estaría mal devolverle el favor con su cuerpo.

Una vez tomada la decisión, no había razón para seguir dudando.

"No puedo creer que una dama de tu posición visite el barrio rojo. Parece que los nobles que te rodean no tienen suficiente hombría."

Los ojos de la Princesa temblaron al escuchar sus palabras. 

"No entiendo el propósito pero parece que me hubieras estado vigilando… además no creo que seas el prostituto contratado."

"¿Propósito? ¿Qué importancia tiene? Solo buscabas pl@cer mientras te asegurabas de que tu identidad se mantuviera oculta. Yo puedo hacerlo en su lugar."

Ishakan eligió deliberadamente palabras vulgares al hablar, poniendo sus manos sobre sus encogidos hombros. La Princesa se mostró reacia, pero al final no se resistió.

Sin embargo, pronto frunció el ceño. Fue debido al cuerpo de la Princesa, que estaba escondido bajo la larga túnica.

La Princesa estaba como una rama. Ella siempre había sido delgada, pero le pareció que había perdido más peso del que recordaba.

Estaba claro que la familia real de Estia no trataba bien a la Princesa.

Supuso que la Princesa se escapaba del palacio por los malos tratos que recibía. Tal vez la Princesa quería tanto sentirse amada, que contrataba prostitutos para obtener cariño.

Entonces haló a la Princesa hacia él. Detalló sus ojos púrpuras. Su pupila estaba ligeramente dilatada.

Estaba convencido de que quería hacerla sentir bien. Esta vez deseaba grabar profundamente en su mente unos recuerdos que ella nunca olvidaría.

La besó en lugar de hablarle para que lo recordara. Sus labios eran suaves. El calor de la situación aumentó. El beso se volvió más intenso antes de que se diera cuenta.

"¡Hmm...!"

Frotó su lengua, lamió sus dientes. La agarró por reflejo cuando ella intentó apartarse. Sostuvo firmemente la parte trasera de su cuello con la mano.

La cara de la Princesa se puso roja debido al sonido húmedo que resonaba en la silenciosa habitación. Le parecía adorable como ella intentaba reprimir sus emociones. Quiso ponerla boca abajo para penetrarla de inmediato.

Tenía mucha curiosidad por saber qué tipo de expresión ella pondría en ese momento. Tal vez estallaría en lágrimas, se estremecería de pl@cer, o ambas cosas.

Reprimiendo su deseo, tocó su cuerpo por todas partes. En algunas zonas le dejaba marcas rojas por la fuerza aplicada.

"Hmmm..."

Ishakan d3snudó completamente a la avergonzada Princesa. 

domingo, 3 de julio de 2022

julio 03, 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 320

Capítulo 320. Isha (20)


Se imaginó teniendo s3xo con ella. Sería adorable mirar su cara blanca enrojecida. Sería agradable tener su virilidad entre sus labios pequeños. Seguramente sería difícil para ella debido al tamaño de los Kurkan…

"......"

Ishakan se lamió los labios con nerviosismo. No sabía por qué estaba teniendo estos inútiles pensamientos. Pero no podía detenerlos.

Cuando se imaginó a la Princesa gimiendo mientras tenía s3xo otro hombre, retorciéndose de placer, sollozando contra su pecho, le hizo sentirse aún peor.

Quería golpear hasta la muerte a los hombres que hubieran tenido s3xo con la Princesa. Aunque sabía que estaba siendo un poco infantil, su rabia no se enfrió.

Para intentar despejar su mente, fumó tranquilo su tabaco. Haban apareció de repente entre las sombras, cuando su tabaco se estaba acabando.

"Ha llegado."

Ishakan asintió levemente deshaciéndose del tabaco. Miró hacia la puerta cerrada. Pronto pudo escuchar unos pasos a pesar del ruido en la posada.

Era ella.

Una pequeña mujer cubierta con una larga túnica con capucha empujó la puerta de madera. La vieja bisagra chirrió. En el momento que la Princesa entró en la ruidosa posada, el lugar se quedó en silencio.

Ella atrajo la atención de todos los presentes. Por mucho que intentara ocultar su verdadera apariencia, no podía ocultar la atmósfera que la rodeaba.

Pero la mayoría de las personas perdió rápidamente el interés porque no podían mirar su rostro. Haban se encargaría de los hombres que la miraban lascivamente.

Los ojos de la Princesa, que habían estado observando el entorno, se posaron en Ishakan. Comenzó a caminar lentamente hacia él.

Ishakan miraba fijamente a la Princesa. Sintió el impulso de tomarla de inmediato, pero esperó pacientemente que se acercará a él. Finalmente la Princesa se sentó frente a Ishakan. Ella preguntó con voz relajada.

"¿Serás mi compañía hoy?"

Su voz no era demasiado diferente de la que recordaba. Por alguna razón Ishakan sintió su boca entumecida. Respondió lentamente.

"...Supongo que sí."

Su delgado cuerpo se puso rígido. Sorprendida por su profunda voz. 

Ishakan siguió a la Princesa al piso de arriba. La Princesa que sólo había observado de lejos, estaba ahora al alcance de su mano. Se le hizo agua la boca viendo su figura.

Se humedeció los labios. Pensamientos sin sentido surgieron brevemente en su mente antes de desaparecer. Sigue siendo pequeña aunque es más alta. Puedo sostenerla entre mis brazos sin ningún problema.

Ishakan se contuvo para no abrazar a la Princesa por detrás. Cuando llegaron a la habitación que había sido reservada de antemano, Ishakan cerró la puerta como si estuviera capturando a su presa tras una larga persecución.

La Princesa se estremeció al escuchar el sonido de la puerta al cerrarse. Ella se dio la vuelta luego de respirar profundamente.

"¡......!"

Los labios de la Princesa se separaron ligeramente. Estando frente a frente, ella estaba sorprendida por la diferencia de tamaño. Ishakan se quitó su túnica. La Princesa preguntó con incredulidad al mirar su rostro descubierto.

"...¿Kurkan?"

Ishakan se alegró que lo llamara de esa manera. Dijo con una sonrisa.

"Hace mucho tiempo que nadie me llama Kurkan. Suelen decirnos bárbaros."

Entonces se acercó para que ella pudiera ver mejor sus ojos dorados. La Princesa se echó hacia atrás hasta que su espalda tocó la pared. El hombre se acercó lentamente. Cuando le quitó la capucha a Leah, sus ojos finalmente se encontraron.

Ishakan había estado esperando este momento durante mucho tiempo. Espero que la Princesa lo recordara al mirar sus ojos dorados, esperaba que lo llamara por su nombre.

Pero la Princesa no mostró el más mínimo indicio de recordarlo. Ishakan torció los labios. Un intenso dolor atravesó su corazón al darse cuenta de lo que había sucedido.

La Princesa ni siquiera se acordaba de sí misma.
julio 03, 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 319

Capítulo 319. Isha (19)


A pesar de que las tribus divididas se unieron bajo el gobierno del nuevo Rey después de que terminara la larga guerra civil, no había una paz perfecta.

Ishakan decidió que se necesitaba un enemigo externo para lograr una sólida unidad, así que eligió a Estia como objetivo. Para los belicosos Kurkan no había tema más interesante que la guerra. Los Kurkan rápidamente se centraron en la conquista de Estia.

La primera orden de Ishakan fue recoger información de Estia. No había razón para un derramamiento de sangre innecesario. Para proteger al pueblo Estia debía destruirse desde los cimientos. Planeaba aliarse con algunos nobles de Estia, para alterar el sistema de gobierno de la familia real.

Después de enviar un escuadrón primero, Ishakan también se dirigió a Estia personalmente. Como esperaban, la familia real de Estia no se dio cuenta de que los Kurkan se habían infiltrado en todas partes.

Estia era un barco que se estaba hundiendo. Incluso si los Kurkan no hacían nada, probablemente la familia real colapsaría sola. Quería sacar a la Princesa de allí.

Cuando comenzó a escabullirse en el palacio real para comenzar a la Princesa, llegó a la conclusión de que la Princesa había cambiado mucho.

¿Ella siempre había sido tan apagada?

Recordaba a la Princesa como alguien más expresiva. Sus ojos purpuras estaban llenos de fuego, mostrando sin restricciones sus deseos.

Pero ahora no. Sus ojos habían perdido su brillo. Su voz estaba desprovista de vivacidad. Siempre estaba inexpresiva, cuando sonreía lo hacía levemente.

La Princesa había sido destruida en pocos años. A Ishakan le disgustaba cómo se había desvanecido su antiguo esplendor.

Un día Haban le dijo vacilante a Ishakan.

"La princesa está buscando un gigoló..."

Ishakan no podía creer lo que escuchó. Preguntó con ferocidad.

"¿Gigoló?"

"Sí... creo que quiere tener s3xo..."

El disgusto se apoderó de Ishakan. Como sintió que estaba perdiendo su racionalidad, se llevó el tabaco a la boca. Apenas pudo refrescar su cabeza fumando.

No debería importarle si la Princesa quería tener s3xo con un gigoló. No entendía porque estaba siendo tan infantil. Ishakan habló después de soltar una bocanada de humo.

"Haban."

"¡Sí!"

"¿No debería darle lo mejor a quien me salvó la vida?"

"Correcto..."

"Entonces debería asegurarme que tenga un gigolo que pueda provocarle un gran éxtasis."

"...¿Eh?"

Haban miró atónito al sonriente Ishakan. Planeaba reunirse de nuevo con ella como Rey de Kurkan, bajo el pretexto de una negociación de paz con Estia, pero todo marchaba en contra del plan original. Ishakan decidió apresurar su encuentro con la Princesa.

Pronto llegó el día en que la Princesa salió para encontrarse con el gigoló.

Ishakan echó al gigoló que ella había comprado para ocupar su lugar. El lugar acordado sería una posada destartalada, secretamente conocida por la actividad de la prostitución.

La posada estaba ruidosa debido a las personas borrachas hablando. Algunos incluso estaban tan borrachos que estaban cantando.

Ishakan caminó hasta sentarse en la mesa acordada. Estaba en una esquina donde había una completa oscuridad porque ni siquiera la luz de las lámparas de aceite llegaba.

La ansiedad que había estado atormentando su mente aumentó rápidamente. Finalmente sacó un tabaco para calmarse.

No debería fumar si estaba intentando mantener oculta su identidad. Si hubiera un traficante de esclavos cerca, podría complicarse la situación al detectar el aroma único de su tabaco.

Para Ishakan sacó un fósforo para encenderlo. No podía calmar su mente. No había sentido está tensión ni siquiera el día que mató al anterior Rey.

Comenzó a fumar. A medida que el aroma penetraba su cuerpo, se fue calmando gradualmente. Pensó en la Princesa.

Se preguntó si ella estaba acostumbrada a contratar gigolos para tener s3xo. En el pasado la Princesa tenía una actitud recatada. Resultaba difícil creer que la Princesa hubiera cambiado tanto como para contratar gigolos.