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miércoles, 17 de agosto de 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 364

Capítulo 364. Final (2)


Después de ello, Leah estuvo enferma durante varios días. Ishakan, que había cometido muchas fechorías, estuvo cerca de ella para cuidarla.

En lugar de la debilitada Leah, Mura regaño a Ishakan durante tres días. Los otros Kurkan tampoco estuvieron del lado de Ishakan, más bien lo condenaron por lo sucedido. Eso hizo que Leah se sintiera un poco mejor.

Cuando finalmente recobró la cordura, después de permanecer en la cama durante varios días, todo se había solucionado.

El decapitado Rey y la decapitada Reina de Balkat, fueron colgados en lo alto de las puertas del palacio real de Balkat. Mura le dijo que hubo diferencias en los métodos utilizados para matarlos en base a la naturaleza de sus crímenes. Judia murió de forma bastante limpia, pero Herodes tuvo una dolorosa muerte lenta. Traducción de ReinoWuxia

Los Kurkan se enfadaban más con los que ponían en peligro a Leah que con Ishakan.

Además, los falsificadores de monedas que le habían causado preocupaciones, fueron ejecutados públicamente en la plaza de la capital de Estia. Sus cabezas quedaron expuestas durante varios días.

Entonces la vida cotidiana de Leah regresó a la normalidad.

***

Le habló a Morga el sueño de Lesha. Le preguntó si se trataba de una especie de sueño precognitivo o si simplemente fue coincidencia.

Morga se quedó atónito cuando escuchó la historia. Respondió de forma mucho más intensa de lo que Leah esperaba.

"¡El príncipe tiene talento para ser un hechicero...!"

Según la explicación de Morga, los hechiceros nacían con varios talentos. Entre ellos, prever el futuro era el talento más preciado que podía tener un hechicero. Aunque Morga podía prever el futuro mediante la astrología, sólo podía hacerlo utilizando otros hechizos. 

"Nacer con la capacidad de prever... es algo extraordinario."

Morga observó detalladamente a Lesha, afirmando que era la primera que veía a un hechicero nacer con la capacidad de prever. Sin embargo, Lesha se limitó a sonreír porque no entendía claramente lo que estaba diciendo.

"Todavía no sabemos la magnitud de tu talento, pero estoy seguro de que debe ser grande porque tienes la sangre de Ishakan."

Terminó la conversación diciendo que una vez que Lesha aprendiera los idiomas de forma adecuada, comenzaría a enseñarle hechicería. Leah, que se había enterado del inesperado talento de su hijo, se marchó sintiéndose un poco desconcertada.

"Mamá..."

Ella había decido tomar el té con Ishakan en el jardín. Mientras caminaban hacia el lugar acordado, Lesha levantó la mano con el ceño fruncido.

"¡La mano mamá!"

"Lo siento. Mamá estaba pensando en otras cosas."

"Uh..."

Lesha resopló de forma simpática. Solo se animó de nuevo cuando Leah le prometió no olvidarse de tomarle la mano la próxima vez. Entonces siguieron caminando agarrados de las manos hasta que el enérgico Lesha exclamó.

"¡Mamá!" Entonces dijo claramente. "Soy su hermano mayor."

Leah ladeó la cabeza ante el inesperado comentario. Pensó que quizás Lesha quería jugar un juego de roles. Lesha señaló con el dedo el estómago de Leah de forma inocente.

"Quiero verle pronto."

Los labios de Leah se separaron. Se le ocurrió una momentánea conjetura.

"Lesha."

Ishakan apareció de repente durante su camino.

"¡Papá!"

Lesha se lanzó hacia Ishakan. Leah reflexionó sobre lo que Lesha había dicho mientras los seguía lentamente. Ishakan podría saberlo, pero fingía no hacerlo.

Ishakan se acercó a su lado antes de que ella se diera cuenta. Lesha, que estaba entre sus brazos, seguía murmurando 'soy su hermano mayor'. Leah abrió los labios todavía perdida en sus pensamientos. 

"Ishakan."

"Dime Leah."

"¿Vamos a Kurkan? Para mostrarle a Lesha el desierto."

Ishakan visitó con frecuencia Kurkan durante las campañas militares. Pero Leah no había podido hacerlo. Además, le había prometido a Lesha que irían al desierto cuando creciera lo suficiente, pero ahora parecía haber llegado el momento. No solo el cuerpo de Leah se había recuperado, sino que Lesha tenía edad suficiente para viajar.

"¿Qué te parece?"

Ishakan le preguntó a Lesha mientras lo sentaba sobre su hombre. Él respondió a la pregunta de Leah en lugar de Ishakan.

"¡Vamos a aventurarnos!"

Leah hoy le había leído a él un libro de cuentos que trataba sobre la pesca en el mar. Lesha aún estaba demasiado impresionado.

"El mar está lleno de peces."

Pero no parecía que sólo quisiera pescar. A partir de ese momento, Lesha comenzó a contar todo lo que sabía. Recoger fruta en las montañas, recoger flores en los campos, buscar agua en el río, pasar una noche en una posada de un pueblo… Ishakan sonrió escuchando sus interminables palabras.

"Lesha siempre ha estado en el palacio. Creo que necesita un viaje de larga duración."

"Sí."

Leah le devolvió la sonrisa. Luego miró el cielo. Las nubes se habían despejado, por lo que el cielo gris, se volvió azul como el mar.

Sus deslumbrantes ojos púrpuras miraron nuevamente a Ishakan. También a Lesha que estaba riéndose sentado en su hombro. Los dos hombres bajo la luz de sol se veían tan brillantes como si contuvieran luz.

Hace mucho tiempo atrás quería morir. Su corazón, que había decidido quitarse la vida, era tan sólido como un castillo de hierro. Esas emociones se desvanecieron, porque la oscuridad que la rodeaba ha desaparecido.

"¿A dónde quiere ir mi esposa?"

Preguntó Ishakan en broma. Leah respondió en voz baja, pensando en el resplandor que se había tragado toda su oscuridad.

"Cualquier lugar con ustedes me parece bien."

Realmente no importaba dónde. En lo profundo de las montañas, en islas remotas, en amplios océanos, o en desiertos interminables. No importa a dónde vayan, cada momento era especial mientras estuviera al lado de este hombre.

No, ahora somos los tres. Tal vez incluso… cuatro. Leah sonrió ligeramente mientras ponía su mano sobre su vientre. La suave luz del sol se sentía agradable.

FIN.