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jueves, 21 de julio de 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 346

Capítulo 346. Verdadera Identidad (2)

 
Hoy recibieron a los emisarios de Balkat de forma insignificante. Su orgullo debe haber sido herido por el trato poco cordial. Pero aún así fue sorprendente que viniera a visitarla antes del banquete. Se sintió un poco ansiosa.

Se quedó pensando durante un rato mientras sostenía la pluma que Ishakan había afilado para ella. Tal vez había venido para hacer algunas propuestas atractivas. Seguramente no podía decirlo públicamente.

El Rey de Balkat te tiene como objetivo.

Las palabras de Ishakan pasaron por su mente. Ella soltó la pluma. Podía aprovechar esta ocasión para averiguar si realmente había venido a Estia con ese propósito. Ella aceptó reunirse con él, pero lo echaría inmediatamente si decía alguna tontería.

Leah se quedó congelada al entrar en la sala de audiencias. El hombre se levantó del sofá como muestra de cortesía.

"¡¡......!!"

El hombre estaba tan sorprendido como ella. Su agitación se reflejó en sus rostros. Pronto tanto el hombre como Leah ocultaron sus emociones sin desviar la mirada. El hombre habló con una voz un poco tensa.

"Que la luz brille sobre Estia. Soy Herodes Balkat."

El hombre que conoció en la librería era el Rey de Balkat. Fueron circunstancias tan irónicas que parecía difícil considerarlo una coincidencia. Quizás estaba planeado.

La expresión de Leah se volvió firme al recordar de nuevo lo que Ishakan le había dicho. Habló en un tono formal para intentar evitar una relación personal entre ambos.

"¿Por qué solicitaste audiencia? ¿Hay algún inconveniente?"

Prácticamente significaba que se marchara si no tenía nada importante que decir. Herodes se dio cuenta de sus intenciones, pero no pretendía hacerlo. De repente soltó una pequeña carcajada. Luego habló en un tono alegre.

"No creí que volvería a encontrarme contigo de esta manera."

Herodes observó detalladamente a Leah con admiración.

"Tu cabello, tus ojos…. Te quedan mucho mejor."

Leah se entrecerró los ojos. Odiaba la forma en que actuaba como si fuera un encuentro casual. Fingía no darse cuenta de la situación.

"Acabó de recordar un asunto urgente, por lo que tengo que irme. Los jardines del palacio real son bastante bonitos. Puedes disfrutar de un paseo durante el tiempo libre."

Salió de la sala de audiencias antes de que él pudiera hacer algo. La Baronesa Cinael, que esperaba a Leah frente a la sala de audiencias, la siguió sorprendida. Alguien la llamó mientras caminaba rápidamente.

"¡Su Alteza!"

Ella frunció el ceño suspirando. Le ordenó a la Baronesa Cinael que se retirara un momento. Cuando su dama de compañía se marchó del lugar, Herodes caminó rápidamente hacia ella para evitar perderla. 

"Por favor, si me das un momento te lo explicaré…"

"No sé qué quieres decir."

"¡Alteza, es un malentendido!"

Herodes se acercó a Leah. Leah, que dio un paso atrás, le respondió con frialdad.

"Realmente no lo sabía."

"......"

"El encuentro de la librería fue una coincidencia. Créeme."

Esperaba una respuesta afirmativa. Pero Leah no quería creerle.

De todos modos, nada cambiaba aunque fuera una coincidencia. Las marcas que Herodes dejó en sus brazos hirieron el corazón de Ishakan. También la frente de Mura terminó lastimada. Leah no quería acercarse a él por el bienestar de sus seres queridos.

Además sus ojos causaban que se sintiera incómoda. Era como si estuviera delante de Blain o Byun Gyeongbaek.

Se le puso la piel de gallina al pensar en eso. Los recuerdos que quería olvidar apuñalaron su corazón. No quería permanecer más tiempo aquí. Parecía que Herodes tenía mucho que decir, pero Leah dijo unas últimas palabras antes de irse.

"Nos vemos en el banquete."

Leah desapareció. Herodes se quedó solo de nuevo. Terminó igual que la última vez. Herodes murmuró con una cara inexpresiva.

"...Eres difícil."

Pronto susurró con una sonrisa.

"Es más divertido de esa manera."