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jueves, 23 de junio de 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 310

Capítulo 310. Isha (10)


Sus piernas estaban entumecidas. No podría correr durante más tiempo. Por otra parte, la Princesa parecía exhausta, estaba corriendo más lento que el malherido Isha.

A este ritmo los soldados pronto los alcanzarían. Isha agarró a la Princesa por la muñeca para arrastrarla. Cuando doblaron en una esquina, vio un espacio donde podía esconderse.

Isha se escondió en ese espacio abrazando a la Princesa. Poco después, los soldados pasaron. Sus gritos resonaron en el estrecho pasillo.

Se mordió el labio inferior con fuerza mientras contenía la respiración. Cuando movió su cuerpo ligeramente para acomodarse, un leve gemido de dolor se le escapó. La Princesa susurro a su oído mientras los pasos de los soldados se desvanecían.

"Creo que será mejor que nos quedemos aquí un tiempo."

La Princesa levantó la cabeza suavemente. Sus ojos se encontraron. Sus pestañas plateadas revolotearon.

"......"

No se había dado cuenta de que estaban demasiado cerca. Isha soltó a la Princesa, reconociendo su error tardíamente.

"Lo siento."

La Princesa asintió en silencio. Su corazón latía rápido. Sus mejillas estaban calientes. Fingió limpiarse las mejillas con el dorso de la mano para disimularlo. Isha creía que le estaba dando fiebre por el esfuerzo que estaba haciendo a pesar de su mal estado.

De repente se preocupó por su mal aspecto. Además, como todavía no podía celebrar la ceremonia de mayoría de edad, su cuerpo no estaba desarrollado completamente.

No entendía por qué estaba pensando en ello. Debe haberse vuelto loco mientras estuvo encerrado en el hoyo. Cuando Isha frunció el ceño, la Princesa susurró.

"No podíamos enfrentar a los traficantes de esclavos. Por esa razón, hicimos una operación secreta donde se aprovecharían las deficiencias en la seguridad..."

Ella creía que Isha frunció el ceño debido a la persecución. Isha no corrigió deliberadamente el malentendido de la Princesa.

Tenía sentido que la seguridad tuviera deficiencias. El día en que los Kurkan se rebelaron después de que Isha matara a un amaestrador, causó que las tropas de los traficantes de esclavos se desordenaran.

"¿Acaso la familia real de Estia ha librado una guerra contra los traficantes de esclavos?"

"Por supuesto que no. Estás acciones son por mi propia voluntad."

La Princesa no podía luchar contra los traficantes de esclavos debido a la falta de tropas. Pero fueron descubiertos mientras los rescataba en secreto.

Isha se preguntó por qué la Princesa se esforzaba en salvar a los Kurkan. No podía entender que ella saltara al fuego sola sin recibir el apoyo de la familia real.

No había que pensar mucho en ello para saber que era algo peligroso. Más aún considerando lo que podrían hacer los traficantes de esclavos.

Isha recordó lo que decían los amaestradores y traficantes de esclavos sobre la familia real de Estia. La mayoría se burlaba de la familia real, pero siempre elogiaban a la Princesa.

Por supuesto, no eran buenos elogios, porque sobre todo eran s3xuales. Solían decir cosas morbosas sobre la Princesa. Querían enseñarle a la Princesa a tener s3xo. Deseaban mirar su cara llena de vergüenza y placer.

Si ellos encontrarán a la Princesa…

Isha miró a la Princesa que estaba a su lado. Sus miradas se cruzaron. Ella ni siquiera estaba siendo cautelosa aunque Isha estaba demasiado cerca.

Extrañamente comenzó a sentir sed mientras miraba fijamente sus ojos. Al final terminó desviando la mirada. Después de un momento de vacilación, la Princesa habló.

"Quiero pedirte disculpas como Princesa de Estia. Debería haberlo evitado."

¿Por qué tenía que disculparse? ¿Y qué debería haber evitado?

Fue el Rey de Kurkan quien vendía a otros Kurkan como esclavos. La Princesa de Estia no tenía que sentirse culpable por ello.

Isha quiso decirle que ella no tenía la culpa de está situación, pero al final decidió no hacerlo. En su lugar, hizo otra pregunta.

"¿Por qué estás salvando a los Kurkan? Incluso vienes personalmente."

Continuó hablando antes de que ella pudiera responder.

"¿No eres un miembro de la familia real que puede vivir tranquilamente en un lujoso palacio?"

"Yo..." Sus brillantes ojos morados se nublaron por un momento. La Princesa murmuró con una sonrisa amarga en su rostro. "Yo no soy tan importante."