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viernes, 17 de junio de 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 300

Capítulo 300. Felicidad Plena


Ahora la ley de Estia los reconocía como una pareja casada. Ishakan sonrió levemente viendo la cara de alegría de Leah. Dijo golpeando con su dedo el escritorio.

"Vámonos."

Leah trató de alcanzar el bastón apoyado en el escritorio. Ishakan cargó a Leah con un brazo antes de que eso sucediera. Con la otra mano agarró el bastón.

"Tienes un buen esposo."

Normalmente no utilizaba a su esposo como medio de transporte, pero Leah se limitó a abrazarlo tranquilamente. Sabía que Ishakan se sentiría triste si cojeaba con el bastón delante de él.

Hoy ella saldría con Ishakan. Como Leah había planeado toda la salida, Ishakan no tenía idea de adonde irían.

Se subieron al carruaje que los estaba esperando. A pesar de que se trataba del carruaje más espacioso, se sentía un poco estrecho porque estaba con Ishakan. Leah le preguntó sacando un pañuelo negro de su bolsillo.

"¿Puedes taparte los ojos?"

"¿Por qué?"

"¿No quieres?"

"...Está bien."

Ishakan se cubrió los ojos personalmente con las manos usando el pañuelo. Mirando que sonreía como si le pareciera gracioso, Leah jugueteó con la caja que llevaba en el bolsillo.

Ella lo hizo durante poco tiempo pensando que el ingenioso hombre se diera cuenta. Entonces sacó la mano como si nada hubiera pasado.

Se estaban alejando del palacio real. Leah tragó saliva seca observando el paisaje fuera de la ventana. Su corazón latía con fuerza porque estaba nerviosa. Le preocupaba que Ishakan también pudiera escucharlo.

El carruaje después de un largo recorrido llegó a las afueras de la capital. Se desplegó un paisaje familiar. El cochero detuvo el carruaje donde Leah le había indicado de antemano.

"Hemos llegado."

Leah desató el pañuelo que cubría los ojos de Ishakan. Él se bajó primero del carruaje. Se quedó observando el lugar a donde habían llegado.

"......"

Se acercó a Leah sin decir una palabra para sostenerla en sus brazos. Leah, que todavía estaba en el carruaje, simplemente lo abrazó. Caminó lentamente dejando atrás el carruaje.

El amplio campo lleno de eulalias no tenía fin. Las rafagas de viento hacía que las eulalias se balancearan. Después de una larga caminata entre las eulalias, Leah tocó a Ishakan en el hombro.

Ishakan bajó a Leah con cuidado. Aunque se tambaleó levemente, Leah consiguió ponerse en pie sin necesidad del bastón que dejaron en el carruaje.

En medio del campo de eulalias estaban uno frente al otro. El cabello de Leah ondulaba por las rafagas de viento. Ishakan miró su cabello bajo la luz del sol.

Hoy había estado inusualmente callado. Había permanecido en silencio desde que se bajaron del carruaje. Normalmente ya hasta hubiera dicho algo travieso. Eso la puso aún más nerviosa. Ella abrió sus labios que parecían pegados.

"...Quiero."

Su voz sonó extraña del nerviosismo. Leah volvió a hablar después de aclarar su garganta.

"Quiero tener una ceremonia de boda apropiada contigo."

Con las manos temblorosas sacó la caja de su bolsillo. Ella abrió la tapa sosteniéndola frente a Ishakan. El interior de la caja estaba hecho de terciopelo. La misma contenía dos anillos uno al lado del otro. Ishakan miró fijamente los dos anillos. Luego levantó la mirada lentamente hacia Leah. Ella le propuso después de respirar profundamente varias veces.

"Cásate conmigo."

El viento sopló. Ishakan dijo sonriendo.

"¿Y si no quiero?"

"...¡Esa no es una opción!"

La cara de ella se calentó. La sonrojada Leah lo miró con disgusto. Hizo todo lo posible para prepararse y armarse de valor para proponérselo… Ishakan preguntó conteniendo la risa.

"Si me niego, ¿Me obligarás a hacerlo?"

"Lo haré si es necesario."

Leah declaró con la barbilla en alto de forma digna.

"Esta vez te arruinaré la vida."

Ishakan estalló en carcajadas. El sonido de su risa se extendió por el lugar. Cuando terminó de reírse tomó la caja de la mano de Leah. Se puso el anillo de plata en su mano, luego agarró el anillo de oro.

Sosteniendo la mano de Leah, introdujo el anillo en su dedo anular. Ishakan susurró después de besar la mano de Leah.

"Está bien. Destrúyeme Leah."

Entonces tiró de ella por su mano. Leah, que perdió el equilibrio, terminó entre sus brazos. Ishakan la abrazó por la cintura.

"Estaré a tu lado por el resto de mi vida."

Los ojos dorados brillaban intensamente. Leah le rodeó inmediatamente el cuello con los brazos como si estuviera hipnotizada. Luego besó al hombre con ojos de bestia.

Finalmente se sentía completamente feliz.

***

Todavía no se ha terminado la novela. Habrá una breve historia del pasado de Ishakan, en particular sobre como conoció a Leah. Después de ello, la historia continúa a partir del nacimiento de Lesha.