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lunes, 13 de junio de 2022

Matrimonio Depredador - Capítulo 297

Capítulo 297. Consecuencias (3)


La miraba tranquilamente desde arriba. Estaba vestida muy elegante. Cualquiera que la mirara sabría que se trataba de una mujer que pertenecía a la nobleza.

A su lado estaba parado el bárbaro. Estaba apoyándose oblicuamente en su trono. En su rostro había una expresión de poco interés. Pronto sonrió mientras la miraba.

Cerdina se observó a sí misma antes de enojarse por su actitud llena de desprecio. No sólo no estaba bien vestida, sino que ni siquiera se había lavado.

Ya no existía su belleza de la que siempre había estado tan orgullosa. Su rostro había envejecido como si hubiera sido afectada repentinamente por el paso del tiempo. Cerdina sonrió desolada. Sólo ahora se dio cuenta de su condición actual.

Miró a Leah desde el profundo abismo en el que había  caído. Se sintió miserable viendo a quien le quitó todo lo que siempre había deseado.

El remanente orgullo que le quedaba se hizo añicos. Su orgullo destrozado en fragmentos atravesaron su corazón como esquirlas de vidrio. Cedina decidió desprenderse de todo. Entonces se mordió la lengua.

Tenía la determinación de morir, pero ni siquiera se le permitía hacerlo. Su intento de suicidio fue detenido inmediatamente. Los Kurkan abrieron la boca de Cerdina a la fuerza. Cerdina gritó mientras sangre salía expulsada de su boca.

"¡Mátenme! ¡¡Prefiero morir!!"

Realmente quería morir. Prefería morir a seguir siendo humillada. Leah que había estado observando la escena, se mordió el labio inferior.

Tal vez por lástima sintió una leve esperanza. Pero se trataba de una inútil fantasía. Leah recordó un suceso del pasado.

El día en que Cerdina había traído a Leah del desierto... En ese momento Cerdina la miraba con arrogancia. Leah forcejeó hasta el final, incluso le rogó que la matara, pero ella no dudó en hacerle consumir una poción y lanzarle un hechizo.

Ahora la situación se invirtió por completo. Cerdina estaba suplicando que la mataran. Sus piernas arrodilladas se entumecieron. En una posición humillante, Cerdina miraba a la existencia que controlaba su vida.

Sus hermosos ojos púrpuras parecían joyas. A pesar de todo el sufrimiento que le había causado Cerdina, estos no habían perdido su brillo. En todo caso, sólo se habían endurecido, como el hierro que ha sido templado. Unos ojos que ninguna mala palabra, ningún hechizo, ningún poder podría destruirlos.

Sintió miedo. Una emoción que nunca había sentido antes debido a Leah. Miedo por una persona que había tenido en sus manos toda su vida. Una vergüenza indescriptible se apoderó de ella. Leah la miró tranquilamente.

"¿Por qué debería actuar con misericordia?"

Pronunció esas palabras con gran compostura.

"Tampoco me escuchaste en ese entonces."

"......"

Los labios de Cerdina se movieron varias veces intentando decir algo. Pero al final cerró la boca porque no pudo decir nada. El nuevo Rey de Estia pronunció su sentencia.

"Morirás dolorosamente."

Ese fue el final. Los Kurkan que habían permanecido tranquilamente en las sombras esperando, comenzaron a reírse en voz baja. Se acercaron a Cerdina sonriendo con una expresión de deleite en sus rostros.

La visión de decenas de Kurkan acercándose al mismo tiempo desde todas direcciones hizo que los ojos de Cerdina se agrandaran. Parecía una presa en apuros.

Una mujer con rostro inexpresivo agarró a Cerdina por la cintura. Ishakan abrió la boca por primera vez. "Llevaré a Leah lejos..." Entrecerró los ojos con una sonrisa. "Deja algo para mí también, Genin."
 
***
 
Después de dejar a Leah en su habitación, Ishakan salió contento. Le dijo a Leah que se acostara primero, pero ella no podía dormir. Sentada apoyada en el respaldo de la cama, miró por la ventana con la cortina corrida. Nuevos brotes brotaban en las delgadas ramas. Traducción ReinoWuxia

El palacio real estaba volviendo a reverdecer poco a poco. El hechizo que había cubierto el palacio real se había roto.

Cuando el poder de Cerdina se debilitó, los hechiceros Kurkan junto a Morga fueron capaces de romper el hechizo. Pero entonces se sumió en el caos.

Una Gitana que ocultó su identidad había traído un niño que no pertenecía a la familia real que incluso había ocupado el trono. Fue un acontecimiento que vivirá para siempre en la historia del continente. Los nobles estaban confundidos sin creer el hecho de que habían sido engañados por Gitanos.

Leah lideró a esos nobles para ocuparse de la arruinada Estia. Los nobles estaban desconcertados, pero naturalmente siguieron a Leah.